Región Norte Grande

Portal de Noticias para la Region Norte de Argentina.

Domingo 18 de noviembre de 2018

La desforestación en el Norte Grande

Si hay un punto crítico, ése es la deforestación. El proceso de conversión de ecosistemas en tierras de cultivo lleva a regiones como el Chaco Seco a sufrir la pérdida del 70% del total (175.000 hectáreas). También disminuyen los bosques en el Chaco Húmedo, la Selva Paranaense (Misiones) y en las Yungas (Salta). Clarín

Sección
Medio Ambiente
Fecha de publicación
24 de mayo de 2006

Primero fue por la extracción de madera; ahora, por el avance continuo de la frontera agrícola. Por estos motivos Argentina pierde todos los años 250.000 hectáreas de bosques, más de 12 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires, advierte un estudio que presentará hoy la Fundación Vida Silvestre Argentina.

El trabajo no habla sólo del problema de la deforestación. Bajo el nombre "Situación Ambiental Argentina 2005", se trata de un libro que busca abarcar los principales problemas ambientales del país.

Más de 80 artículos realizados por más de 140 autores de cerca de 50 instituciones -académicas, ONGs, privadas- Que vienen a suceder al diagnóstico que Vida Silvestre realizó en el 2000. Clarín accedió al Resumen Ejecutivo del trabajo que, con entrada libre y gratuita, se presenta hoy a las 12.30 en el Auditorio Borges de la Biblioteca Nacional.

"Según los indicadores de desarrollo sostenible elaborados por el Estado Nacional (SAyDS, 2005), las grandes tendencias ambientales del país siguen siendo preocupantes", señala la investigación.

Si hay un punto crítico, ése es la deforestación. El proceso de conversión de ecosistemas en tierras de cultivo lleva a regiones como el Chaco Seco a sufrir la pérdida del 70% del total (175.000 hectáreas). También disminuyen los bosques en el Chaco Húmedo, la Selva Paranaense (Misiones) y en las Yungas (Salta).

La selva pedemontana de las Yungas, así como el llamado "bosque de tres quebrachos" en el Chaco Seco, se asegura, "están en una situación verdaderamente comprometida".

El número que se pierde por año es relevante si se considera que en el 2002 quedaban en el país alrededor de 33 millones de hectáreas de bosque.

Además del Chaco Seco, se afirma que apenas el 7% de la selva misionera, refugio de una alta biodiversidad, ha sobrevivido hasta ahora. En este caso aparece como causa el reemplazo del bosque nativo por forestaciones para uso industrial.

El informe hace un llamado a desarrollar un modelo productivo sustentable. Subraya, como ejemplo, que hay en este momento en el país empresas que trabajan en bosques con normas de calidad y control certificadas, acorde con la demanda de los consumidores que quieren saber qué impacto ambiental tiene la elaboración de los productos que adquieren. Y reclama la presencia del Estado en la planificación y desarrollo de planes de ordenamiento territorial.

Otro problema es la degradación del suelo y de la vegetación, en general asociado a la quema intencional.

En el Chaco Húmedo, se afirma, se queman entre 2 y 4 millones de hectáreas por año, y en la ecorregión del Monte, 10 millones de hectáreas fueron afectadas por incendios en los últimos 10 años.

En cuanto a pesca, se observaron problemas de sobreexplotación en recursos como la merluza común, el calamar y el langostino. Se puntualiza acá también la falta de planes de manejo, lo que permite que de especies como el sábalo se extraigan entre 60 y 80 mil toneladas al año en la Cuenca del Plata.

El libro tiene varias recomendaciones que tienen el carácter de necesidad. Una de ellas es elevar la cantidad de superficies protegidas en el país.

Actualmente existen unas 360 áreas protegidas, de variadas categorías y por distintas jurisdicciones. El promedio en el país es del 6,8% del territorio nacional protegido.

Pero en ecorregiones como "Campos y Malezales" el porcentaje protegido es menor. Y del 6,8% general, apenas el 19%, afirma el informe, tiene un nivel de protección aceptable.

"El objetivo estatal de proteger al menos el 15% del país debe ser implementado con urgencia", señala el informe.

El panorama no es mejor en rubros como erosión de suelos, tanto en términos hídricos como eólicos, o el problema de los residuos sólidos urbanos e industriales, que aumentan.

Pero hay algunos avances, como el acceso al agua potable: en diez años, el país pasó de 21 millones de habitantes con agua potable a más de 28 millones (de 66% al 78% de cobertura a nivel nacional). Y las emisiones argentinas de gases que influyen en el cambio climático siguen siendo pequeñas.

La importancia de los bosques

Los bosques retienen humedad y regulan la liberación de aguas a los ríos. Si no hay bosques, el agua erosiona el suelo, el clima se desestabiliza, además de perderse la biodiversidad del bosque. Estas son algunas de las funciones de los bosques que se están perdiendo, explica el doctor Pablo Canziani, investigador del Conicet y director del Programa de Estudios de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global de la UCA.

Canziani señala que la deforestación "brutal" que padece el país tiene varias consecuencias: "Cuando se desmonta, se quema la madera y la parte biológica de lo que se destruye libera dióxido de carbono y otros gases que son precursores de gases de efecto invernadero. Además, eleva la temperatura a nivel regional: hay mediciones satelitales realizadas en desmontes en Brasil en las que se observa que la temperatura es hasta 6º mayor al bosque que rodea al desmonte."

Buscador

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur